Exactitud o puntualidad europea

En España se habla de la puntualidad británica como un referente en la exactitud para llegar a tiempo a un lugar pero lo cierto es que los británicos no son especiales. Más bien los especiales somos los españoles, y es que el concepto de puntualidad que tenemos en la península es bastante particular.

En el sector del transporte por carretera, la puntualidad se entiende como que una entrega llegue el día programado y ya. Una entrega se programa para un día concreto sin más detalle, pero en nuestros transportes de líquido alimentario con entregas en Europa el concepto cambia radicalmente.

En Rios Sangiao llevamos años trabajando con clientes europeos haciendo rutas de transporte internacional y en este mercado es imprescindible entender desde el primer momento que la puntualidad pasa por lo que en España denominaríamos como exactitud. No es suficiente que la mercancía se entregue en el día previsto, si no que además debe entregarse a la hora prevista.

En la mayor parte de los países en los que realizamos transportes de zumos, leche y líquidos alimentarios para consumo humano en general, se espera una puntualidad que incluya una franja horaria de entrega. Países como Francia, Alemania, Países Bajos e incluso Italia no aceptan entregas “abiertas”. En las entregas que realizamos, formamos parte de una gran cadena de producción que necesita una coordinación máxima entre sus eslabones para evitar paros en la producción que conllevan enormes costes de arranque posteriores y una pérdida de eficiencia y rentabilidad.

Así pues, es habitual que cuando entregamos glucosa en Alemania, aceite de oliva en el norte de Francia o zumos en Italia, tengamos una ventana horaria concreta -que no suele ir más allá de una hora- para hacer la descarga o la carga de mercancía. De esta forma el producto sale de fábrica y se distribuye sin cargas de almacenamiento al productor. O bien, llega el producto a fábrica y se procesa sin perder sus propiedades por tiempo de almacenaje en donde puede haber oxidación o cualquier tipo de degradación de propiedades. La planificación es una aliado en la eficiencia.

La puntualidad al máximo nivel

La exactitud en la entrega llega a ser más ajustada incluso en determinados entornos aún más complejos como es Rotterdam en donde cubrimos varias rutas. En esta ciudad con un puerto de más de cuarenta kilómetros de extensión se encuentra el hub logístico terrestre naval más importante de Europa y el nivel de tráfico y mercancías que entran y salen de este punto es absolutamente abrumador: cerca de 430 millones de toneladas gestionadas anualmente y más de 100.000 buques.

Para que toda esta actividad funcione, aquí la puntualidad exige llegadas que se calculan en ventanas de minutos y las salidas y entradas están completamente monitorizadas para asegurar que todo esté sincronizado y funcione como un reloj.

Aunque es en la zona portuaria en donde más control se establece y más se restringen las ventanas de entregas y recogidas, las empresas que están en el perímetro de la zona portuaria están sometidas a un control muy similar porque al fin y al cabo operan en el puerto y en consecuencia deben asumir sus inercias, así que no importa si el vino español -por poner un ejemplo- que podemos llevar a Rotterdam no va directamente al puerto porque la empresa en donde lo descarguemos trabaja de una forma similar a todo el tejido logístico de la zona.

Trabajar de esta forma exige profesionalidad y constantes revisiones de planificación del departamento de tráfico para afinar al máximo las rutas, sus horarios y su eficiencia, llegando a coordinar nuestra flota con un nivel de detalle que no es habitual en entregas nacionales.

Cuando hablamos de puntualidad en las entregas, en Rios Sangiao realmente hablamos de exactitud.

El coctel del verano

Faltan muy pocos días para San Juan y aparte de ser una de las celebraciones más importantes de Galicia -nuestro lugar de origen-, marca el solsticio de verano y aunque los días vuelvan a ser cada vez más cortos, es en este momento cuando todo el mundo disfruta, o quiere disfrutar, de unas seguramente merecidas vacaciones.

En el sector del transporte de líquidos alimentarios no podemos decir que la carga de trabajo se relaje como sucede tímidamente a final del año. Hace poco os contábamos que el ingrediente principal de los helados es la leche -por si no lo sabíais- y que somos especialistas en transportarla de las granjas a las fábricas y esto ya es una parte del pastel, pero el transporte de aceite de oliva, el transporte de agua para consumo humano o el transporte de glucosa no son servicios que bajen su demanda en verano.

Lo que arma el coctel del verano es que aunque la demanda se mantenga, nuestro equipo necesita tumbarse y descansar bajo un cocotero en Sto. Domingo… o bajo una parra en Baiona que seguro que es por lo menos igual de placentero.

¿Cómo damos respuesta a la misma demanda de transporte y a la vez nos vamos a Baiona? Pues aquí entra en juego la planificación de personal, planificación de tráfico y otro ingrediente más de nuestro coctel que es el movimiento en el mercado de trabajo de los conductores.

A principio de año planificamos las vacaciones y establecemos un sistema de turnos que en muchas ocasiones se complementa con nuevas incorporaciones de conductores de forma que optimizamos el número de personas que disfrutan de sus vacaciones en época estival. Afortunadamente podemos ofrecer incentivos atractivos para los y las profesionales del transporte de líquidos alimentarios y los las vacantes se cubren rápidamente.

Además, en Rios Sangiao tenemos clara la política de retención de talento y no es habitual que nuestros conductores “cuelguen el volante” durante julio y agosto para volver en septiembre. El compromiso con nuestros clientes es un elemento transversal en la empresa y estamos seguros de el trabajo en equipo nos permite mejores condiciones.

Así que da igual cuándo haya que llevar ochomil litros de leche fresca a la fábrica, o diezmil litros de aceite de oliva a Rotterdam porque lo tenemos todo listo gracias al compromiso de nuestro equipo, especialmente del departamento de talento, de tráfico y a nuestros conductores.