Incorporamos nuevas cisternas isotérmicas

Nuestra última renovación de la flota consistió en la adquisición de 10 unidades de cabezas tractoras MAN D30 con una nueva motorización que nos permitió ganar eficiencia y seguridad con la incorporación de nueva tecnología de seguridad activa y pasiva.

Hoy os queremos contar que seguimos con la renovación de la flota pero en esta ocasión le ha tocado a la parte de los remolques. Hemos incorporado 10 nuevas cisternas isotérmicas que vendrán a sustituir a una parte de nuestra flota.

Estas cisternas están manufacturadas por el fabricante Parcisa, perteneciente al grupo Polalsa con más de 50 años de experiencia en la fabricación de este tipo de remolques.

Estas nuevas unidades nos permitirán ampliar el número de vehículos con capacidad para llegar a los 32.000 litros o 44 toneladas en un solo convoy y esto supone una mayor eficiencia y un ahorro de coste por lito en el transporte de líquidos alimentarios.

Cada uno de estos remolques cuenta con termógrafosexteriores en cada uno de los cuatro compartimentos en los que está dividido pudiendo comprobar la temperatura de forma sencilla desde uno de sus lados.

Esta división por compartimentos tiene un papel importante en materia seguridad porque ayuda a estabilizar la carga y minimizar las inercias por el desplazamiento de líquidos. Todas las cisternas cuentan con nervios interiores que hacen efecto de rompeolas para el líquido transportado las cuales son altamente peligrosas por los golpes de inercia que generan en frenadas, aceleraciones y también en curvas y cambios de dirección pero las nuevas cisternas incorporadas a la flota llegan a dividir completamente en compartimentos y supone un paso más en la reducción de estas inercias porque nos permite circular con la cisterna a media carga llenando completamente por ejemplo dos de los cuatro compartimentos. Así es factible incluso diversificar el tipo de carga transportando aceite de oliva en dos compartimentos y agua potable en otros dos; o incluso es posible transportar diferentes tipos de aceite en cada uno de los compartimentos.

Estas unidades también se suman a los vehículos con capacidad para el transporte de líquidos alimentarios de mayor densidad como puedan ser las glucosas o los aceites de alta densidad ya que todas ellas están equipadas con bombas lobulares capaces de cargar los 32.000 litros en tiempos realmente cortos.

Por último, estas nuevas cisternas incorporan todas las medidas antivuelco y de seguridad conforme a las últimas normativas como la incorporación de sensores de presión en todos los neumáticos que le permiten al conductor recibir información en tiempo real acerca de la presión de inflado y temperatura de cada una de las ruedas del remolque.

De esta forma, en Rios Sangiao seguimos con nuestra política de incorporación de las últimas mejoras técnicas y tecnológicas a nuestros equipos para ganar en eficiencia y ahorro de costes. Tenemos claro que esto nos ayudará a ser aún más fiables y en definitiva seguir llegando siempre puntuales.

Futuro con baches

Agosto debería ser un mes calmado de mantenimiento de una actividad que vuelve a despegar en septiembre sin grandes novedades pero lo cierto es que este mes no es así

Vivimos momentos de una incertidumbre global inédita por los conflictos bélicos y por las posturas de los principales países implicados en ellos. Además estamos inmersos en una gran guerra comercial bilateral que disputa la hegemonía económica mundial. ¿Qué podría salir mal?

Aunque la vieja Europa no está metida de lleno en la “pelea” (para bien o para mal), las bofetadas le caen igual. Sufrimos las consecuencias en su momento de la enorme escalada de precios de productos básicos a raíz de la guerra de Ucrania y los carburantes tiraron al alza de todo lo demás (aparte de productos como los cereales que ya subieron sin ninguna ayuda).

Ayer los carburantes volvieron a asomarse a precios de récord cuando Estados Unidos decidió que Irán traspasaba su línea roja pero finalmente se contuvieron con un espejismo de acuerdo entre las partes que se enfrentan en el estrecho de Ormuz por donde pasa cerca del 20% del crudo mundial.

Hoy ese espejismo vuelve a disiparse como quien se acerca a un oasis en el desierto y en los bolsillos de medio mundo el crudo cada vez pesa más.

Mientras, en España volvemos a echar mano en el sector del transporte, y por nuestra parte del sector del transporte de líquidos alimentarios, de promesas gubernamentales que suenan a ayudas para el sector en forma de bonificaciones y compensaciones por las subidas del carburante. Estamos en ello, pero ya sabemos por otras ocasiones que es complejo concretar estas ayudas y que cuando el dinero empieza a fluir ha pasado demasiado tiempo.

Por concretar, el diésel en Europa en el segundo trimestre de 2026 subió un 27% con respecto al mismo periodo de 2025 alcanzando los 2,19€ litro haciendo que los costes operativos hayan subido aproximadamente un 10% según el Comité National Routier francés y esta subida se debe repercutir a los cargadores.

Por si fuera poco, como os comentamos en nuestro anterior post, el transporte por carretera tiene un déficit importante de profesionales que asciende a un 13% de las plazas totales. Para que nos hagamos una idea, harían falta cubrir cerca de medio millón de puestos de trabajo. Esto hace que las empresas no tenga agilidad para adaptarse a cambios en la demanda y que los costes de explotación sean mayores.

Así pues el panorama no es de los mejores. Hay una gran demanda de transporte de líquidos alimentarios pero los retos a los que se enfrenta el sector son imprevisibles y complicados porque generalmente la solución está en la macroeconomía.

Sea como sea, seguiremos haciendo lo que mejor sabemos hacer y seguiremos comprometiéndonos con nuestros clientes.